¿Cómo saber cuándo necesario ir al veterinario de urgencias?

Como tutores, siempre queremos lo mejor para nuestros compañeros peludos y su bienestar. Sin embargo, no siempre es fácil determinar si un problema de salud es una emergencia o si puede esperar a una consulta regular.

A continuación, te explicamos en qué situaciones debes acudir al veterinario de inmediato y cuáles pueden esperar hasta el horario habitual de consulta.

¿Cuándo acudir al veterinario de urgencias?

Si tu mascota presenta alguno de estos síntomas, es crucial llevarla al veterinario sin importar el día o la hora:

  • Hinchazón del vientre acompañada de malestar.
  • Dificultad para orinar o incapacidad para hacerlo. Puede ser un signo de obstrucción urinaria.
  • Hinchazón de lengua o garganta. Puede ser una reacción alérgica grave que comprometa la respiración.
  • Mucosas blancas, moradas o amarillas. Puede indicar shock, intoxicación o enfermedad hepática grave.
  • Múltiples convulsiones seguidas. Una crisis epiléptica prolongada requiere atención inmediata.
  • Vómitos o diarrea incontrolables. Pueden provocar una deshidratación rápida.
  • Lamido o ingesta de una oruga procesionaria, ya que el altamente tóxica.
  • Golpe de coche, aunque parezca estar bien. Puede haber lesiones internas graves no visibles a simple vista.
  • Debilidad, tambaleo o incoordinación repentina. Puede ser síntoma de una afección neurológica o intoxicación.
  • Ingestión de veneno o alimentos tóxicos en grandes cantidades. El tratamiento inmediato puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Con la aplicación Friendog, puedes encontrar los veterinarios más cercanos y toda la información necesaria para acudir sin problemas.

¿Cuándo puede esperar la cita veterinaria?

Si tu mascota presenta alguno de estos problemas, puedes esperar a que la atiendan en horario laboral, pero sin dejar pasar demasiados días:

  • Cojera sin signos de dolor extremo o fractura evidente.
  • Otitis o infección de oído sin síntomas graves.
  • Conjuntivitis (ojos rojos, legañas), pero sin hinchazón severa.
  • Tos sin dificultad respiratoria.
  • Uña rota si no sangra abundantemente o causa mucho dolor.
  • Ojo de cereza (prolapso del tercer párpado).
  • Bultos o masas anormales en la piel.
  • Otohematoma (acumulación de sangre en la oreja).
  • Mocos y estornudos ocasionales sin otros síntomas. Puede ser un resfriado leve o una alergia.
  • Presencia de gusanos en las heces. Requiere desparasitación, pero rara vez es una emergencia.

Recomendación general

Si tienes dudas sobre la gravedad del problema de tu mascota, lo mejor es llamar a tu veterinario para recibir orientación. Si prefieres acudir ante cualquier señal de alerta, incluso fuera del horario habitual, también es una opción válida.

Este listado te ayudará a diferenciar entre situaciones urgentes y aquellas que pueden esperar, permitiéndote actuar rápidamente cuando sea necesario y garantizando la salud de tu mascota.

Con la aplicación gratuita Friendog, también podrás llevar un registro de la salud de tu mascota día a día, lo que te ayudará a identificar cualquier cambio o señal de alarma a tiempo.

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