Compartir un trocito de fruta con tu perro puede ser un premio sano… si eliges bien y lo das en la cantidad correcta. El problema es que algunas frutas (o partes de ellas) pueden causar atragantamientos, obstrucciones, diarrea o incluso intoxicaciones.
Aquí tienes una guía simple para saber qué frutas son seguras, cuáles es mejor evitar y cómo ofrecerlas en casa sin complicarte.
Sí: muchas frutas pueden comerlas los perros, pero con tres ideas claras:
- La fruta es un extra, no la base de su dieta (tiene azúcar natural).
- Lo más importante es cómo la preparas (semillas, huesos y cáscaras importan).
- La tolerancia cambia según el perro: algunos son “de estómago sensible”.
Frutas que suelen ser seguras (bien preparadas)
En general, estas opciones suelen ir bien como snack ocasional:
- Manzana: en rebanadas, sin semillas ni corazón. (Las semillas contienen compuestos que pueden liberar cianuro si se consumen en cantidad).
- Fresas y arándanos: lavados y en porciones pequeñas.
- Pera: sin semillas y en trozos pequeños.
- Banano: poco y ocasional puede estreñir o soltar la barriga si te pasas.
- Sandía y melón: solo pulpa, sin semillas y sin cáscara.
Errores frecuentes que comete la gente
- Dar uvas o pasas “solo una”: es de lo más peligroso. No hay una dosis segura conocida y puede afectar riñón.
- Ofrecer fruta con hueso/semilla (cereza, ciruela, durazno, etc.): el hueso puede atascarse y algunas semillas/huesos pueden liberar compuestos tóxicos si se rompen.
- Dar fruta con cáscara dura o mucha fibra (o trozos enormes): más riesgo de atragantamiento o diarrea.
- Sustituir comidas por fruta: demasiada azúcar + desequilibra la dieta.
- Dar fruta en almíbar, deshidratada o en postres: suele tener azúcar extra y/o ingredientes inadecuados.
Qué hacer en casa paso a paso
- Empieza por una fruta “fácil”
Sandía sin semillas, manzana sin semillas, fresas o arándanos suelen ser una primera prueba sencilla. - Lava bien y sirve “simple”
Nada de sal, miel, chocolate, yogures azucarados ni toppings raros. - Quita lo peligroso regla de oro
- Semillas y corazón (manzana, pera).
- Huesos/pepitas (mango, durazno, ciruela, cereza).
- Cáscaras que no se digieren bien (piña, sandía, melón).
- Corta en tamaño “bocado”
Especialmente en perros pequeños o ansiosos al comer. - Ofrece muy poco la primera vez
Una o dos piezas pequeñas y observa 24 horas: heces, gases, picor, vómito.
Cuándo pedir ayuda profesional
Consulta con tu veterinario sin esperar si pasa algo de esto:
- Tu perro comió uvas, pasas, sultanas o “currants” (aunque sea poco).
- Se tragó un hueso/pepita (cereza, ciruela, mango, durazno) o crees que lo mordió/rompió.
- Hay vómitos repetidos, diarrea intensa, sangre, dolor, decaimiento o signos de atragantamiento.
Cada perro es único; ante cualquier duda o problema concreto, consulta siempre con tu veterinario o etólogo de confianza.