Problemas neurológicos en perros: síntomas, causas frecuentes y qué hacer

Ver a tu perro “raro” —tambaleándose, con la cabeza ladeada, desorientado o con convulsiones— asusta mucho. Y es normal: el sistema nervioso controla movimiento, equilibrio, sentidos y comportamiento.

La buena noticia es que muchos signos neurológicos tienen manejo si se actúa a tiempo. La clave es saber qué señales no esperar, qué puedes hacer en casa de forma segura y cuándo necesitas urgencias veterinarias.

Cuando hablamos de problemas neurológicos en perros, nos referimos a alteraciones del cerebro, la médula espinal, los nervios o el sistema que regula el equilibrio (oído interno y conexiones con el cerebro).

Lo importante es entender esto: muchas veces lo que tú ves no es “el diagnóstico”, sino un signo neurológico. Por ejemplo:

  • Ataxia = caminar como “borracho”, sin coordinación.
  • Convulsión/crisis = episodios de movimientos involuntarios o desconexión.
  • Cabeza ladeada + ojos moviéndose raro (nistagmo) = típico de problemas vestibulares (equilibrio).

Señales neurológicas comunes

  • Tropiezos, caídas, caminar en círculos o cruzar las patas.
  • Debilidad marcada o parálisis.
  • Desorientación, cambios bruscos de conducta o “no me reconoce”.
  • Presionar la cabeza contra paredes/muebles.
  • Cabeza ladeada, pérdida de equilibrio, náuseas/vómitos con “mareo”.
  • Convulsiones (generalizadas o focales/“parciales”).

Errores frecuentes que comete la gente

  1. Esperar “a ver mañana” cuando es un síntoma brusco
    Si aparece de golpe (por ejemplo, no puede levantarse, se cae o convulsiona), mejor actuar como urgencia.
  2. Automedicar con analgésicos humanos o “sedantes”
    Puede empeorar el cuadro o enmascarar signos clave para el diagnóstico.
  3. Confundir ataxia con “flojera” o “edad”
    Un perro mayor puede tener achaques, sí, pero la falta de coordinación no es normal y merece revisión.
  4. Durante una convulsión: meter la mano en la boca
    Los perros no se tragan la lengua y puedes llevarte una mordida involuntaria.
  5. Tras una convulsión: estimularlo a lo bruto (gritar, sacudir, levantarlo)
    Lo más seguro suele ser reducir estímulos y evitar golpes.

Qué hacer en casa paso a paso

Paso 1: Evalúa si es una urgencia (en 10 segundos)

Ve directamente a urgencias si hay:

  • Convulsión que dura 5 minutos o más, o varias seguidas (crisis en racimo).
  • Colapso, desmayo, dificultad respiratoria marcada.
  • Parálisis repentina, dolor intenso al tocar cuello/espalda, o no puede ponerse en pie.
  • Desorientación grave, no responde, convulsiones repetidas en el mismo día.

Paso 2: Si hay convulsión, aplica “primeros auxilios seguros”

  1. Mira el reloj (anota duración).
  2. Asegura el entorno: aparta muebles, protege escaleras, baja la luz y el ruido.
  3. No lo sujetes y no pongas nada en su boca.
  4. Cuando termine, déjalo en un lugar tranquilo y llama al veterinario (sobre todo si es la primera vez).

Tip útil: graba un video corto (si puedes hacerlo sin riesgo). Ayuda mucho al veterinario a identificar el tipo de crisis.

Paso 3: Si hay pérdida de equilibrio/cabeza ladeada

  1. Evita que se caiga (bloquea escaleras, usa un arnés si tienes).
  2. Mantén un espacio acolchado y tranquilo.
  3. No fuerces paseos ni “ejercicios para que se le pase”.
  4. Contacta al veterinario: cabeza ladeada con ataxia y nistagmo son signos típicos de problemas vestibulares y requieren valoración.

Paso 4: Si sospechas deterioro cognitivo en un perro mayor

Si notas desorientación, cambios de sueño, “accidentes” en casa o irritabilidad, pide cita (no urgencias salvo que sea brusco).
En casa suele ayudar:

  • Rutinas estables (comida, paseo, descanso).
  • Enriquecimiento suave (olfato, juegos tranquilos).
  • Evitar cambios bruscos en el hogar.
    El veterinario puede descartar otras causas y proponer un plan (dieta, entorno, y en algunos casos medicación o suplementos).
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