Que tu perro vomite, tenga diarrea o deje de hacer popó como siempre asusta. Y es normal: el sistema digestivo es sensible y puede alterarse por algo tan simple como “comí algo raro”, o por problemas que sí necesitan veterinario.
En esta guía vas a aprender a identificar señales importantes, evitar errores típicos y aplicar un plan seguro en casa para los casos leves. Y, sobre todo, a saber cuándo no esperar.
Los problemas digestivos en perros son alteraciones del estómago o intestino que cambian la forma en la que tu perro digiera, absorba nutrientes o elimine desechos.
Los signos más comunes suelen ser:
- Vómito (una o varias veces).
- Diarrea (heces blandas o líquidas, a veces con moco).
- Gases, ruidos intestinales y malestar.
- Estreñimiento (esfuerzo, heces duras, poca frecuencia).
- Apatía o inapetencia (cuando el malestar es mayor).
¿Por qué pasan? En la vida real, lo más habitual es una mezcla de:
- Cambios bruscos de alimento, premios nuevos o comida “de la calle”.
- Ingesta de basura o cosas no comestibles (huesos cocidos, juguetes, telas).
- Parásitos y algunas infecciones.
- Estrés (viajes, mudanzas, visitas, fuegos artificiales).
- Intolerancias o sensibilidad digestiva.
Errores frecuentes que comete la gente
- Cambiar el alimento de golpe (o probar varios a la vez)
Resultado: el intestino se irrita más y la diarrea se alarga. - Dar sobras, leche, caldos grasos o “un poquito de…”
La grasa y algunos ingredientes disparan el malestar (especialmente en perros sensibles). - Automedicar con fármacos humanos
Algunos antidiarreicos, antiinflamatorios o antiácidos pueden ser peligrosos o tapar un problema serio. - Forzar a comer después de vomitar
Si el estómago está irritado, insistir puede provocar más vómitos. Mejor reintroducir comida de forma gradual. - No vigilar la hidratación
Con diarrea y vómito, lo que más se complica rápido es la deshidratación, sobre todo en cachorros y perros pequeños.
Qué hacer en casa paso a paso
Estos pasos son para cuadros leves (perro activo, sin sangre, sin dolor fuerte y que puede beber). Si tu perro está decaído o hay sangre, salta al apartado de ayuda profesional.
- Haz un “chequeo rápido” (2 minutos)
- ¿Está animado o muy decaído?
- ¿Hay sangre en vómito o heces?
- ¿Tiene panza muy tensa/dolor o se queja?
- ¿Puede retener agua?
- Prioriza hidratación
- Ofrece agua fresca siempre.
- Si vomita al beber, prueba pequeñas cantidades más seguido.
- No obligues: si no puede retener líquidos, es motivo para consultar.
- Pausa la comida solo si tiene vómito y tu veterinario lo aprueba
En algunos adultos puede ayudar una pausa corta; pero cachorros, mini razas, perros mayores, diabéticos o muy pequeños no deberían ayunar sin guía profesional.
4.Introduce una dieta suave por 24–48 horas (si tu perro la tolera)
Opciones típicas (sin condimentos):
- Pollo o pavo cocido + arroz blanco, en porciones pequeñas.
- O una dieta gastrointestinal comercial recomendada por tu veterinario.
Divide en 3–5 tomas pequeñas.
5.Vuelve a su comida normal de forma gradual
Si mejora, mezcla la dieta suave con su alimento habitual durante 3–5 días por ejemplo 75/25, 50/50, 25/75.
6.Observa y registra
Anota: número de vómitos, aspecto de heces, apetito, energía, si bebió, y si hubo “basura”/premios nuevos. Esto ayuda muchísimo al veterinario.
7.Si sospechas que comió algo peligroso, no esperes
Basura, venenos, huesos cocidos, juguetes, medicamentos… mejor consultar cuanto antes.
Cuándo pedir ayuda profesional
Consulta el mismo día o con urgencias si aparece cualquiera de estas señales:
- Sangre en heces o vómito.
- Vómitos repetidos, diarrea muy abundante o empeoramiento rápido.
- Decaimiento marcado, debilidad, encías pálidas o tu perro “no es él”.
- No puede retener agua o sospechas de deshidratación.
- Dolor abdominal claro, barriga muy hinchada o postura encorvada constante.
- Es cachorro, perro muy pequeño, senior, o con enfermedades previas.
Cada perro es único; si algo te preocupa, habla con tu veterinario o etólogo de confianza.