Mi perro no quiere comer: causas comunes y qué hacer

Que tu perro deje el plato lleno puede ponerte en alerta y con razón. A veces es algo simple: calor, estrés, cambios de rutina o “me llené de snacks”. Pero otras veces, la falta de apetito es una señal de malestar o enfermedad.

Aquí vas a encontrar una guía clara para entender por qué pasa, qué cosas puedes probar en casa sin meter la pata, y cuándo es mejor llamar al veterinario.

Cuando decimos “mi perro no quiere comer”, pueden estar pasando dos cosas diferentes:

  • Anorexia verdadera: no tiene interés por la comida.
  • Pseudo-anorexia: sí quiere comer, pero no puede (dolor al masticar, problemas en boca/garganta, dificultad para tragar, dolor general, etc.).

Además, hay causas no médicas (estrés, cambios, alimento poco palatable) y causas médicas (infecciones, dolor, problemas dentales, náuseas, obstrucción, enfermedades de órganos, efectos de medicamentos, intoxicaciones…).

También es relativamente común que baje un poco el apetito:

  • Después de una vacuna, de forma temporal.
  • Con altas temperaturas, porque el cuerpo regula energía y actividad.

Errores frecuentes que comete la gente

  1. “Lo compenso” con premios, galletas o comida humana
    Resultado: aprende que si espera, cae algo mejor… y el concentrado pierde interés.
  2. Cambiar la comida de golpe (o probar una diferente cada 2 días)
    Los cambios bruscos pueden causar vómito/diarrea y más rechazo. Lo ideal es transición gradual.
  3. Dejar el plato todo el día
    Muchos perros comen mejor con rutina: plato 15–20 min y se retira (salvo indicación veterinaria).
  4. “No pasa nada, que aguante” cuando hay señales raras
    Si hay decaimiento, vómito, diarrea, dolor o sospecha de objeto tragado, no es momento de esperar.
  5. Forzar o “pelear” con la comida
    Aumenta estrés y puede crear aversión al plato o al lugar de comer.

Qué hacer en casa paso a paso

Estos pasos sirven si tu perro está relativamente bien de ánimo, bebe agua y no hay señales de alarma. Si no, ve directo al apartado de “Cuándo pedir ayuda”.

  1. Haz un chequeo rápido
    • ¿Bebe agua normal?
    • ¿Hay vómito, diarrea, babeo excesivo o dolor?
    • ¿Intenta comer pero se detiene (como si le molestara la boca)?
    • ¿Pudo tragar algo raro (huesos, juguetes, tela)?
  2. Revisa lo básico del alimento
    • Que esté fresco, bien almacenado y sin olor extraño.
    • Lava el bowl (a veces el olor a detergente o grasa vieja incomoda).
    • Prueba otro tipo de plato si sospechas “manía” (algunos perros odian bowls profundos o ruidosos).
  3. Vuelve a la rutina de comidas
    • Sirve en horario fijo.
    • Deja el plato 15–20 minutos y retira sin regaños.
    • Evita dar snacks entre comidas por 24–48 horas (o baja al mínimo).

Cuándo pedir ayuda profesional

Consulta lo antes posible si pasa cualquiera de estas situaciones:

  • Tu perro está decaído, “apagado” o con dolor.
  • Hay vómitos, diarrea, sangre, fiebre, temblores o deshidratación.
  • Sospechas de obstrucción o intoxicación.
  • Quiere comer pero no puede masticar o tragar (posible pseudo-anorexia, dolor dental, garganta, etc.).
  • La falta de apetito se mantiene o va a peor aunque parezca “solo maña”.

Cada perro es único; ante cualquier duda o problema concreto, consulta siempre con tu veterinario o etólogo de confianza.

Facebook
Twitter
LinkedIn