El verano, una ola de calor o un paseo “solo un rato” pueden convertirse en un problema serio si tu perro no logra bajar su temperatura. Y lo complicado es que, cuando un perro se sobrecalienta, la situación puede empeorar muy rápido.
En esta guía vas a aprender a prevenir el golpe de calor, detectar las señales a tiempo y saber qué hacer en casa mientras contactas con tu veterinario. Sin alarmismo, pero con la urgencia que este tema merece.
A diferencia de las personas, los perros no regulan la temperatura sudando por todo el cuerpo. Su “aire acondicionado” principal es el jadeo, y también pierden algo de calor por las almohadillas y la superficie corporal. Cuando hace mucho calor, hay humedad alta, no hay ventilación o el perro hace ejercicio intenso, ese sistema puede no ser suficiente.
Señales típicas de que tu perro se está sobrecalentando
- Jadeo muy intenso (o respiración ruidosa/difícil).
- Babeo excesivo.
- Encías muy rojas, pálidas o azuladas.
- Debilidad, tambaleo, desorientación.
- Vómitos o diarrea.
- Colapso o convulsiones (urgencia total).
Importante: si ves señales moderadas o graves, no “esperes a ver si se le pasa”.
Errores frecuentes que comete la gente
- Pasear en las horas de más calor
El sol no es el único problema: el suelo (asfalto/arena) puede estar ardiendo y el perro se calienta por “arriba y por abajo”. - “Está a la sombra, no pasa nada”
En patios, terrazas o balcones, la sombra sin ventilación puede ser como un horno. - Confiar en que el perro “se regula solo”
Algunos perros tienen más riesgo: hocico chato (bulldog, pug), obesidad, edad avanzada, cachorros, problemas cardíacos/respiratorios. - Dejarlo dentro del coche “5 minutos”
Aunque estén las ventanas algo abiertas, el calor sube muy rápido. Es una de las situaciones más peligrosas. - Rapar a ras por “darle fresquito”
En muchos perros de doble capa, rapar puede empeorar la protección natural y aumentar riesgo de quemaduras solares. Mejor: cepillado, quitar nudos y mantener el manto cuidado. - Enfriarlo de golpe como si fuera un “reseteo”
Bañarlo con agua helada o meterlo en hielo puede ser contraproducente. Lo más seguro suele ser bajar la temperatura poco a poco.
Qué hacer en casa paso a paso
Prevención diaria
- Agua siempre disponible
Pon varios bebederos (casa, terraza, patio). En días muy calurosos, cámbiala más veces para que esté fresca. Una fuente puede ayudar si tu perro bebe poco. - Sombra + ventilación real
Sombra sin aire no sirve. Ventilador, buena circulación o entrar a casa en las horas críticas. - Paseos inteligentes
Sal temprano y al atardecer. Si tú no caminas descalzo sobre ese suelo, tu perro tampoco. - Ejercicio con cabeza
En días de mucho calor: menos carrera, más olfato (juegos de búsqueda), paseos cortos y tranquilos. - Enfriamiento “seguro”
- Tapete refrescante (si lo tolera).
- Toalla húmeda ligera para mojar zonas concretas (sin envolver).
- Juegos con agua/piscina para perros siempre supervisados.
Cuándo pedir ayuda profesional
El golpe de calor es una urgencia veterinaria si hay dificultad respiratoria marcada, debilidad intensa, vómitos/diarrea, encías de color extraño, desorientación, colapso o convulsiones.
Qué hacer si sospechas golpe de calor (primeros auxilios mientras vas al veterinario)
- Llévalo ya a un lugar fresco (sombra, interior con ventilación/aire).
- Llama a tu veterinario o a urgencias para avisar que vas en camino.
- Enfría de forma progresiva: moja con agua fresca (no helada) zonas como barriga, ingles, axilas y almohadillas; y ventila (abanico/ventilador/aire del coche).
- Ofrece agua en pequeños sorbos si quiere beber. No lo fuerces.
- No lo envuelvas en toallas mojadas “a modo de manta” si eso impide que el agua se evapore.
- No uses hielo directo ni baños helados.
Cada perro es único; si algo te preocupa, habla con tu veterinario o etólogo de confianza.