Golpe de calor en perros: cómo prevenirlo y qué hacer si pasa

El verano, una ola de calor o un paseo “solo un rato” pueden convertirse en un problema serio si tu perro no logra bajar su temperatura. Y lo complicado es que, cuando un perro se sobrecalienta, la situación puede empeorar muy rápido.

En esta guía vas a aprender a prevenir el golpe de calor, detectar las señales a tiempo y saber qué hacer en casa mientras contactas con tu veterinario. Sin alarmismo, pero con la urgencia que este tema merece.

A diferencia de las personas, los perros no regulan la temperatura sudando por todo el cuerpo. Su “aire acondicionado” principal es el jadeo, y también pierden algo de calor por las almohadillas y la superficie corporal. Cuando hace mucho calor, hay humedad alta, no hay ventilación o el perro hace ejercicio intenso, ese sistema puede no ser suficiente.

Señales típicas de que tu perro se está sobrecalentando

  • Jadeo muy intenso (o respiración ruidosa/difícil).
  • Babeo excesivo.
  • Encías muy rojas, pálidas o azuladas.
  • Debilidad, tambaleo, desorientación.
  • Vómitos o diarrea.
  • Colapso o convulsiones (urgencia total).

Importante: si ves señales moderadas o graves, no “esperes a ver si se le pasa”.

Errores frecuentes que comete la gente

  1. Pasear en las horas de más calor
    El sol no es el único problema: el suelo (asfalto/arena) puede estar ardiendo y el perro se calienta por “arriba y por abajo”.
  2. “Está a la sombra, no pasa nada”
    En patios, terrazas o balcones, la sombra sin ventilación puede ser como un horno.
  3. Confiar en que el perro “se regula solo”
    Algunos perros tienen más riesgo: hocico chato (bulldog, pug), obesidad, edad avanzada, cachorros, problemas cardíacos/respiratorios.
  4. Dejarlo dentro del coche “5 minutos”
    Aunque estén las ventanas algo abiertas, el calor sube muy rápido. Es una de las situaciones más peligrosas.
  5. Rapar a ras por “darle fresquito”
    En muchos perros de doble capa, rapar puede empeorar la protección natural y aumentar riesgo de quemaduras solares. Mejor: cepillado, quitar nudos y mantener el manto cuidado.
  6. Enfriarlo de golpe como si fuera un “reseteo”
    Bañarlo con agua helada o meterlo en hielo puede ser contraproducente. Lo más seguro suele ser bajar la temperatura poco a poco.

Qué hacer en casa paso a paso

Prevención diaria

  1. Agua siempre disponible
    Pon varios bebederos (casa, terraza, patio). En días muy calurosos, cámbiala más veces para que esté fresca. Una fuente puede ayudar si tu perro bebe poco.
  2. Sombra + ventilación real
    Sombra sin aire no sirve. Ventilador, buena circulación o entrar a casa en las horas críticas.
  3. Paseos inteligentes
    Sal temprano y al atardecer. Si tú no caminas descalzo sobre ese suelo, tu perro tampoco.
  4. Ejercicio con cabeza
    En días de mucho calor: menos carrera, más olfato (juegos de búsqueda), paseos cortos y tranquilos.
  5. Enfriamiento “seguro”
  • Tapete refrescante (si lo tolera).
  • Toalla húmeda ligera para mojar zonas concretas (sin envolver).
  • Juegos con agua/piscina para perros siempre supervisados.

Cuándo pedir ayuda profesional

El golpe de calor es una urgencia veterinaria si hay dificultad respiratoria marcada, debilidad intensa, vómitos/diarrea, encías de color extraño, desorientación, colapso o convulsiones.

Qué hacer si sospechas golpe de calor (primeros auxilios mientras vas al veterinario)

  • Llévalo ya a un lugar fresco (sombra, interior con ventilación/aire).
  • Llama a tu veterinario o a urgencias para avisar que vas en camino.
  • Enfría de forma progresiva: moja con agua fresca (no helada) zonas como barriga, ingles, axilas y almohadillas; y ventila (abanico/ventilador/aire del coche).
  • Ofrece agua en pequeños sorbos si quiere beber. No lo fuerces.
  • No lo envuelvas en toallas mojadas “a modo de manta” si eso impide que el agua se evapore.
  • No uses hielo directo ni baños helados.

Cada perro es único; si algo te preocupa, habla con tu veterinario o etólogo de confianza.

Facebook
Twitter
LinkedIn