Alimentación para perros deportistas o de alto rendimiento: cómo elegir la dieta y ajustar por entrenamiento

Si tu perro hace agility, canicross, frisbee, pastoreo, búsqueda y rescate… o simplemente es de los que “nunca se cansa”, su cuerpo no funciona igual que el de un perro sedentario. Quema más energía, recupera músculo a diario y, si no ajustas la dieta, puede bajar de peso, rendir menos o lesionarse con más facilidad.

Un perro deportista o de alto rendimiento es aquel que realiza actividad física exigente y frecuente (entrenos largos, sesiones intensas o trabajo diario). Sus necesidades cambian por tres motivos:

  1. Más calorías (energía)
    En deportes de resistencia o trabajo intenso, algunos perros pueden necesitar muchas más calorías que en reposo y hay que subirlas de forma progresiva.
  2. Recuperación muscular (proteína de calidad)
    La proteína aporta aminoácidos para mantener y reparar músculo, especialmente cuando hay entrenamiento constante.
  3. Combustible según el tipo de actividad (grasa y carbohidrato)
  • En resistencia (rutas largas, mushing, trabajo prolongado), los perros usan muy bien la grasa como energía; dietas altas en grasa pueden mejorar la stamina en estos escenarios.
  • En esfuerzos explosivos (sprints, cambios de dirección), el manejo de carbohidratos puede ser diferente, pero siempre con buena digestibilidad y sin excesos.

Errores frecuentes que comete la gente

  • Pensar que “si entrena, puede comer lo que sea”
    Muchos perros activos también pueden ganar grasa si te pasas con premios y porciones. Lo ideal es mantener una condición corporal atlética.
  • No contar los premios de entrenamiento
    En deportes caninos, los snacks pueden ser una parte grande de las calorías del día.
  • Cambiar de alimento de golpe cuando empieza la temporada
    Los cambios bruscos suelen traer diarrea o rechazo. En rendimiento, el intestino “se entrena” igual que el cuerpo.
  • Dar una comida grande justo antes de entrenar
    En perros grandes y de pecho profundo, el ejercicio después de un gran alimento puede aumentar el riesgo de dilatación-torsión gástrica (bloat/GDV).
  • Obsesionarse solo con “más proteína” y olvidarse de la energía real
    En resistencia, la grasa aporta mucha densidad energética y suele ser clave para sostener el rendimiento.
  • Usar electrolitos “porque los atletas lo toman”
    En la mayoría de perros sanos no es necesario; lo principal es agua limpia y pausas de hidratación.

Qué hacer en casa paso a paso

  1. Define qué tipo de “atleta” es tu perro
    • Resistencia: caminatas largas, trote sostenido, trabajo prolongado.
    • Explosivo/técnico: agility, frisbee, sprints, cambios rápidos.
    • Mixto: canicross, bikejoring, rescate (según sesión).
  2. Revisa su condición corporal cada 2 semanas
    Lo ideal es un perro “magro”: se palpan costillas sin exceso de grasa, cintura visible.
  3. Elige una dieta completa y energética si lo necesita
    • Si tu perro está activo pero no compite, puede que no necesite “pienso performance”.
    • Si entrena fuerte o baja de peso, busca una dieta más densa en energía, con proteína y grasa de buena calidad (y buena digestibilidad).
  4. Ajusta por temporada (pretemporada, competencia y descanso)
    En “off-season” suele tocar bajar calorías; en picos de entrenamiento, subir. Hazlo en escalones pequeños y observa el peso/energía.
  5. Organiza los horarios de comida para rendir y cuidar el estómago
    • Evita ejercicio intenso justo después de una comida grande.
    • Si va a entrenar, prioriza una comida más fuerte después cuando ya se enfrió y está tranquilo.
    • En algunos perros funciona mejor dividir en 2–3 comidas diarias para evitar atracones.

Cuándo pedir ayuda profesional

Pide cita con tu veterinario idealmente con experiencia en deporte/nutrición si:

  • Tu perro pierde peso o músculo pese a comer bien.
  • Tiene diarreas recurrentes, vómitos, gases constantes o baja tolerancia al esfuerzo.
  • Se fatiga más de lo habitual, se “apaga” o rinde peor sin razón clara.
  • Hay cojera, dolor o lesiones repetidas.
  • Es un perro grande/pecho profundo y quieres planificar comidas/entrenos para reducir riesgos digestivos.

Cada perro es único; ante cualquier duda o problema concreto, consulta siempre con tu veterinario o etólogo de confianza.

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