Picaduras de garrapatas en perros: enfermedades, síntomas y prevención

Ver una garrapata enganchada en tu perro da impresión… y con razón. No solo chupan sangre y provocan picor: las picaduras de garrapatas en perros pueden transmitir bacterias y parásitos que causan enfermedades graves.

La buena noticia es que, con información clara y una prevención constante, puedes reducir muchísimo el riesgo. En este artículo te explicaré:

  • Qué enfermedades pueden transmitir las garrapatas a tu perro.
  • Qué signos debes vigilar tras una picadura.
  • Cómo quitar una garrapata de forma segura en casa.
  • Cómo prevenir futuras picaduras con antiparasitarios y buenos hábitos.

Picaduras de garrapatas en perros: lo básico

¿Cómo contagian enfermedades las garrapatas?

Las garrapatas son ectoparásitos que se enganchan a la piel del perro con su aparato bucal y se alimentan de su sangre. Durante esa comida de sangre pueden transmitir distintos patógenos: bacterias (como Ehrlichia, Borrelia, Anaplasma) y protozoos (como Babesia).

Su ciclo de vida pasa por cuatro fases: huevo, larva, ninfa y adulto. En cada fase necesitan alimentarse de sangre para avanzar, y en cada comida pueden contagiar. El riesgo de transmisión aumenta cuanto más tiempo está la garrapata adherida, por eso es tan importante detectarlas y quitarlas pronto.

Principales enfermedades transmitidas por picaduras de garrapatas

A continuación tienes un resumen de las cuatro enfermedades más conocidas relacionadas con garrapatas en perros.

1. Ehrliquiosis canina

Causada por bacterias del género Ehrlichia, transmitidas sobre todo por la garrapata café del perro (Rhipicephalus sanguineus). Puede afectar a glóbulos blancos, plaquetas y otros órganos.

Signos frecuentes:

  • Fiebre, apatía, pérdida de apetito.
  • Adelgazamiento.
  • Sangrados (nariz, encías, moretones), por plaquetas bajas.
  • Cojeras, dolor articular, inflamación de ganglios.

Puede ser leve, crónica o muy grave; sin tratamiento, algunos perros pueden fallecer.

2. Enfermedad de Lyme

Provocada por la bacteria Borrelia burgdorferi, transmitida por garrapatas del género Ixodes. No todos los perros infectados enferman, pero cuando hay signos suelen ser articulares y, en algunos casos, renales.

Signos frecuentes:

  • Cojeras que aparecen y desaparecen, a veces cambiando de pata.
  • Dolor en las articulaciones, rigidez.
  • Fiebre, ganglios inflamados, apatía, pérdida de apetito.
  • En algunos casos, problemas de riñón (aumento de sed y orina, vómitos, pérdida de peso).

3. Anaplasmosis

Causada por bacterias del género Anaplasma que infectan glóbulos blancos o plaquetas. También se transmite por garrapatas del género Ixodes y otras especies.

Signos frecuentes:

  • Fiebre, letargo, depresión, falta de apetito.
  • Dolor articular, dificultad para moverse, cojeras.
  • Plaquetas bajas con riesgo de sangrados (petequias, moretones, sangrado nasal).

4. Babesiosis

Provocada por protozoos del género Babesia que destruyen los glóbulos rojos y causan anemia. Se transmite por distintas especies de garrapatas.

Signos frecuentes:

  • Fiebre, apatía intensa.
  • Mucosas pálidas o amarillentas (ictericia).
  • Anemia, taquicardia, respiración rápida.
  • Orina oscura (hemoglobinuria).

Es una enfermedad que puede ser muy grave y potencialmente mortal si no se trata a tiempo.

Errores frecuentes ante las picaduras de garrapatas

  1. Arrancar la garrapata con los dedos o aplastarla sobre la piel
    • Riesgo de dejar partes bucales dentro de la piel y de “exprimir” más contenido y patógenos hacia el perro.
  2. Usar remedios caseros para quitarla
    • Aceite, alcohol, gasolina, vaselina, esmalte, fuego… además de dolorosos o irritantes, pueden hacer que la garrapata regurgite más saliva y contenido intestinal, aumentando el riesgo de transmisión.
  3. No revisar al perro después de paseos en zonas de riesgo
    • Las garrapatas suelen engancharse en orejas, cuello, axilas, ingles y entre los dedos. Si no se revisa al perro, pueden pasar días alimentándose.
  4. Pensar que si ya se cayó la garrapata, “no pasa nada”
    • Muchas enfermedades aparecen días o semanas después de la picadura, cuando ya no vemos al parásito, solo los síntomas (fiebre, cojeras, anemia…

Qué hacer en casa paso a paso

Estos pasos sirven como guía general. No sustituyen la atención de tu veterinario.

1. Revisa a tu perro después de cada paseo de riesgo

  • Tras caminar por campo, monte, pastos altos o jardines con mucha vegetación, pasa la mano y un peine por todo el cuerpo.
  • Revisa con calma: orejas (por dentro y por fuera), cuello, axilas, ingles, base de la cola, entre los dedos y alrededor de los ojos.

2. Si encuentras una garrapata adherida

  1. Prepárate
    • Ponte guantes si tienes.
    • Usa pinzas finas o una herramienta específica para garrapatas.
  2. Sujétala bien
    • Coloca las pinzas lo más cerca posible de la piel del perro, agarrando la garrapata por la cabeza o la base, no por el cuerpo.
  3. Tira con firmeza pero suavemente
    • Tira en línea recta hacia arriba, con presión constante.
    • No gires, no aplastes, no arranques de golpe.
  4. Desinfecta la zona
    • Limpia la piel del perro alrededor de la picadura con el desinfectante que te haya recomendado tu veterinario.
    • Desinfecta también las pinzas.
  5. Elimina la garrapata de forma segura
    • Puedes introducirla en alcohol o envolverla en papel y tirarla a la basura en un contenedor cerrado.

Si la garrapata está en zonas delicadas (párpado, dentro del oído, genitales) o no te ves seguro, es mejor ir directamente a la clínica para que la retiren allí.

3. Vigila la zona de la picadura y el estado general

Durante los siguientes días:

¡No olvides registrar todo! Utiliza friendog para documentar la picadura y hacer seguimiento de los síntomas.

  • Observa la piel donde estaba la garrapata: un pequeño punto rojo es normal al principio, pero si se vuelve muy inflamado, caliente o supura, consulta.
  • Controla si tu perro presenta fiebre, apatía, cojeras, mucosas pálidas, falta de apetito, vómitos, orina oscura o sangrados.
  • Apunta la fecha de la picadura y, si puedes, haz una foto de la garrapata; esta información organizada en friendog puede ayudar al veterinario a identificar la especie.

Cuándo pedir ayuda profesional

Debes acudir al veterinario lo antes posible si:

  • Has encontrado garrapatas en tu perro y:
    • Tiene fiebre, está muy apático o deja de comer.
    • Cojea, le duelen las articulaciones o le cuesta moverse.
    • Tiene mucosas pálidas o amarillentas, respira rápido o parece débil.
    • Su orina es muy oscura o rojiza.

También debes pedir cita si:

  • Las garrapatas aparecen una y otra vez a pesar del antiparasitario.
  • La zona de la picadura se inflama, supura o parece muy dolorosa.

Es una urgencia si tu perro:

  • Se desmaya, tiene dificultad para respirar, está extremadamente débil o no puede ponerse en pie.
  • Presenta sangrados espontáneos (nariz, encías, puntos rojos por la piel).
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