La Enfermedad Inflamatoria Intestinal mas conocida como IBD es, sin duda, una de las afecciones digestivas más infradiagnosticadas en el ámbito canino. De hecho, numerosos perros la padecen durante meses, e incluso años, sin que sus dueños sean conscientes de ello. El problema reside en que sus síntomas se suelen confundir con molestias digestivas consideradas «habituales». No obstante, detectarla a tiempo es crucial, pues puede mejorar significativamente la calidad de vida de su mascota.
¿Qué es exactamente la IBD en perros?
Se trata de una inflamación crónica del intestino causada por una reacción anómala del sistema inmunitario.
En resumen: el intestino del perro reacciona de forma exagerada ante alimentos, bacterias o sustancias habituales del entorno, lo que provoca una inflamación persistente. Es fundamental entender que no es una simple gastroenteritis, sino una condición crónica que requiere un control veterinario riguroso.
Síntomas de alerta que no debes ignorar
1.Diarrea crónica
2.Vomitos frecuentes
3.Perdida de peso
4.Ruidos intestinales muy fuertes
5.Gases excesivos y olor fuerte
6.Heces con moco o pequeñas vetas de sangre
Tip útil: muchos tutores registran estos cambios en apps como Friendog, ya que permite anotar diarreas, vómitos, estado de ánimo o alteraciones en la rutina. Esto puede ayudar muchísimo a detectar patrones y comentarlos después con el veterinario.
Tratamiento y manejo de la IBD
No existe “cura” como tal, pero sí un manejo eficaz que permite al perro llevar una vida normal.
Los bloques principales del tratamiento son:
1.Dieta especifica
2.Medicacion antiinflamatoria
3.Probioticos y soporte digestivo
4.Control de estrés
Puede un perro vivir bien con IBD?
¡Sí! Con un buen diagnóstico y el tratamiento adecuado, tendrá una vida normal, digestiones estables y menos molestias. La clave está en reconocer las señales a tiempo.
Por eso, observar cambios en su comportamiento, su apetito o su digestión marca una enorme diferencia. Cada perro es distinto y su cuerpo habla constantemente: solo necesitamos aprender a escucharle.