Los perros, al igual que los humanos, pueden experimentar aburrimiento y estrés si no tienen suficiente estímulo físico y mental en su día a día. Si notas alguno de estos signos en tu peludo, es posible que necesite más actividad en su rutina.
1. Estereotipias.
Las estereotipias son conductas repetitivas que no tienen un propósito claro más allá de liberar tensión. Algunos ejemplos incluyen dar vueltas en círculos, perseguirse la cola o morderse compulsivamente. Si tu peludo presenta este tipo de comportamientos, es una clara señal de que necesita más atención y estímulos.
2. Lamerse y mordisquearse las patas en exceso.
Si tu compañero perruno se lame o mordisquea sus patas de manera constante, podría estar intentando calmar el estrés. Sin embargo, este comportamiento también puede deberse a otros problemas, como dolor, picor o alguna infección en la piel. Si persiste, es recomendable consultar a un veterinario.
3. Ladridos y aullidos excesivos.
Un perro que ladra o aúlla de manera descontrolada, especialmente cuando se queda solo, puede estar manifestando su aburrimiento o ansiedad. Esta conducta suele estar relacionada con la falta de ejercicio o de interacción con su entorno.
4. Conductas destructivas.
Morder muebles, rascar paredes, destrozar cojines o excavar en el jardín pueden ser signos de un perro que no está gastando su energía de forma adecuada. Estas conductas destructivas suelen ser un indicativo de frustración y de la necesidad de mayor actividad física y mental.
5. Zoomies o ataques de hiperactividad frecuentes.
Los «zoomies» son esos momentos en los que un perro corre de un lado a otro con gran energía, como si estuviera desbordado de emoción. Aunque pueden ser normales en ciertos momentos del día, si tu perro tiene estos episodios varias veces al día, puede ser una señal de que necesita más oportunidades para liberar energía.
¿Cómo prevenir el estrés o el aburrimiento en tu perro?
Para evitar estos problemas, es fundamental asegurarse de que tu peludo tenga suficiente ejercicio físico, juegos de estimulación mental y tiempo de interacción con su familia humana. Un perro activo y estimulado es un perro feliz y equilibrado.
Además, si notas alguna de estas señales de forma recurrente, consulta con un veterinario o un especialista en comportamiento animal para encontrar la mejor solución. En Friendog, podrás llevar un registro diario de la salud de tu peludo y encontrar la ayuda veterinaria más cercana.